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Tip del día

Administrando tu dinero

Elabora tu presupuesto

Comienza por elaborar tu presupuesto para organizar tu situación financiera, así podrás identificar y planear tus gastos.

Todos tenemos objetivos financieros a mediano y largo plazo, ya sea comprar una casa o un carro, pagar las deudas o tomar unas vacaciones soñadas.

Sin embargo, muchas personas se alejan cada mes del logro de sus objetivos porque el dinero “se les va” en gastos diarios. Lo que ganan, lo gastan y eso los lleva a padecer apuros a fin de mes, independientemente de sus ingresos. El principal problema es confundir deseos con necesidades.

La función primordial del presupuesto es ordenar tus finanzas y recordarte hasta dónde puedes llegar con tus gastos. Si bien parece algo muy obvio, son pocas las personas que conocen este dato. Si aún no tienes un presupuesto, comienza a realizarlo y toma el control de tus finanzas personales.

Es importante armar tu presupuesto. Una vez que, como persona o como familia, hayan decidido sus metas, es necesario desarrollar un plan de acción para lograrlas. Identifica las fuentes de ingresos de tu familia. Anota en una planilla diariamente los gastos en los que incurren y actualiza esos datos durante los primeros dos meses de vida de ese presupuesto, así podrás afinarlo lo mejor posible.

Comienza ya!!!

Existen algunos modelos de presupuesto preestablecidos que podrías tomar como ejemplo; escoge el que más se ajuste a tus necesidades. Podrías utilizar herramientas como hojas de cálculo o simplemente hojas de papel, pero lo importante es que puedas llevar un registro. Debes mantener tus papeles organizados y a la mano. Esto te permitirá registrar todos tus gastos de manera más sencilla y exacta. Recuerda que eres tú el que maneja tus finanzas. Tendrás que incluir en la planilla las cantidades mensuales asignadas para metas a corto y largo plazo, y una columna extra con el ítem “Gastos inesperados”. Deberás esforzarte y considerar cosas a las que habitualmente no les prestarías atención. Tómate el tiempo necesario para esta útil tarea que te traerá beneficios antes de lo que imaginas.

Cuando se te haga hábito, aprenderás a identificar en qué gastas y serás capaz de hacer los ajustes necesarios para ahorrar un poco más cada mes, así podrás alcanzar tus objetivos a largo plazo.

El primer paso es identificar el dinero que entra:

Para elaborar un presupuesto mensual necesitas saber de cuánto son tus entradas de dinero. Asegúrate de incluir todas las fuentes de ingresos como tu sueldo, ingresos variables, gratificaciones, ingresos extraordinarios, inversiones, pensión de jubilación, etc.


Podemos distinguir entre dos tipos de ingresos

  • Fijos

    • Sueldo
    • Pensión de jubilación
    • Ingresos por otras rentas
  • Variables

    • Horas extras
    • Comisiones
    • Premios
    • Trabajos independientes
    • Colaboraciones
    • Inversiones



El dinero que sale son los gastos:

Para saber realmente en qué situación estás, debes incluir todos tus gastos actuales, desde los gastos de vivienda pasando por los pequeños gastos diarios, hasta los ocasionales.

Puedes usar cantidades estimadas, basándote en tu conducta de gastos habitual, pero siempre que te sea posible, compara tus números con los vouchers de pago. Cuanto más exacta sea la información que completes, mejor será tu presupuesto.

La mejor manera de definir tus gastos es anotar cada centavo que gastas al mes. Lo puedes hacer con tu familia: lleven nota de todos los gastos que realicen durante un mes completo.



Podemos distinguir entre tres tipos de gastos

  • Fijos

    • Servicios (agua, luz, teléfono)
    • Alquiler
    • Crédito en cuotas (hipotecario, vehicular)
    • Impuestos del hogar
    • Impuestos del carro
    • Gasolina / Transporte
  • Variables

    • Alimentación
    • Compras
    • Otros créditos
  • Extra

    • Regalos
    • Ocio
    • Vacaciones
    • Entretenimiento



Ensayo y error en el presupuesto

Seguramente deberás retocar el presupuesto una vez implementado. Las cantidades presupuestadas para ciertos gastos posiblemente no resulten realistas. A lo mejor el gasto en ciertos conceptos es menor de lo que pensabas, o mayor. Es normal revisar varias veces el presupuesto para que se ajuste a tu realidad con objetivos alcanzables.