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Tip del día

Salud financiera

Ahorra para imprevistos

Lo mejor es estar prevenido ante lo inesperado, por eso es importante contar con un fondo de emergencia que te permita afrontar con tranquilidad esos momentos que habitualmente no están contemplados en un presupuesto.



¿Qué puede ser inesperado? Accidentes, emergencias médicas, una falla mecánica del carro, robos, arreglo de electrodomésticos, etcétera. Si consideras estas contingencias en un fondo de emergencia, estas dejarán de ser tales y podrás afrontarlas con tranquilidad.

Gestiona tú mismo un plan de ahorros para emergencias. Selecciona en qué lugares puedes disminuir gastos para tener dinero disponible en tu presupuesto y poder pagar cualquier imprevisto que se presente.

Recorta tus gastos donde puedas, pero no escatimes en seguros. Si contratas un plan de salud, por ejemplo, lee atentamente el contrato y no firmes nada con lo que estés en desacuerdo. Si aseguras tu carro, como es aconsejable, contrata el plan más adecuado al tipo de uso que le das.

Está en tus manos tomar medidas para prevenir y una de las básicas es la contratación de seguros, tanto de vida o de salud, como sobre tus bienes (tu vivienda, tu negocio o tu carro).

Evita las emergencias

El previsor no sabe de emergencias. Queremos que tú seas parte de ese grupo al que ninguna sorpresa desagradable le quita el sueño.

Para eso es importante que ahorres. Pon ese dinero en un fondo al que puedas acceder ante imprevistos que requieran de una respuesta económica inmediata o a corto plazo. Si pierdes tu empleo, o debes afrontar un accidente o enfermedad, sabrás que cuentas con un colchón de seguridad que evitará que el financiero sea otro de tus problemas.

Alimenta el fondo mes a mes, míralo crecer, pero no lo toques. Así deberás actuar para que funcione como un seguro sólido y 100% confiable.

No podrás evitar que lleguen momentos difíciles. Pero un fondo de emergencia te servirá para ayudarte en esa situación e impedir el descarrilamiento de tus planes.

¿Cuánto guardar?

No es necesario que destines una fortuna para empezar a formar el fondo. Separa una cantidad razonable y repite el proceso cada mes.
No hay una cantidad estipulada para poner en el fondo de emergencia. Dependerá de tus circunstancias personales: con qué ingresos cuenta la familia, cuántas personas están a tu cargo y de dónde podrías obtener dinero rápidamente de ser necesario.

Los expertos en finanzas aconsejan acumular un fondo de emergencia equivalente a entre tres y seis meses de gastos normales, es decir, lo suficiente como para pagar la hipoteca o el alquiler y la cuota de los demás préstamos, comida, luz, seguros y colegios durante ese periodo. Calcula cuál es la cantidad que te dejaría tranquilo y fíjala como objetivo.

Todos los meses, destina por lo menos una parte del ahorro a este fondo hasta cubrir la cantidad objetivo. Hecha esta separación, el resto te quedará disponible para otras inversiones.

¿Dónde guardar?

Como no puedes predecir un imprevisto, el fondo de emergencia debe estar fácilmente disponible.

Si bien la función primordial del fondo no es generar ganancias, tampoco es necesario que lo dejes quieto escondido en tu casa. Hazlo rentable.

Considera estos aspectos en cuanto a dónde poner ese dinero:

Ya que la idea del fondo es que esté a tu disposición en todo momento, piensa en la liquidez. No lo inviertas en plazos fijos o inversiones tipo acciones, fondos de inversión de renta variable o renta fija a largo plazo, en las cuales se aplique una penalidad por sacar el dinero antes de término.

Puedes ubicarlo en cuentas de ahorros, cuentas a plazo o fondos mutuos.